Cerrando una edición bastante pobre de la Mostra de Venecia, The wrestler, de Darren Aronofsky, se llevó el León de Oro y los aplausos de un público bastante insatisfecho con la programación del certamen.
The wrestler, drama de Aronofsky (Pi, La fuente de la vida) protagonizado por Mickey Rourke, fue alabado por su estilo sobrio y su capacidad de emocionar sin golpes bajos. Fue, de hecho, el único galardón en el que jurado, público y crítica coincidieron: es irrefutable.
El León de Plata a la mejor dirección fue para el ruso Aleksei German Ml. por su drama romántico Bumaznyi soldat, y el León Especial del Jurado se lo llevó el alemán Werner Schroeter por su trayectoria.
El mejor guión fue para Teza, drama escrito y dirigido por el etíope Haile Gerima, sobre un intelectual que retorna a su país durante un opresivo régimen comunista, teniendo que vivenciar la desvalorización absoluta de la vida humana.
La copa Volpi al mejor actor fue para el italiano Silvio Orlando, protagonista de Il papà di Giovanna, y la copa a la mejor actriz se la llevó Dominique Blanc por su trabajo en L'autre.
El gran premio Orizzonti se lo llevó Melancholia, de la filipina Lav Díaz, y el León de Oro al mejor cortometraje quedó en manos de Tierra y pan, de Carlos Armella.
Finalmente, el premio FRIPRESCI, entregado por la federación internacional de críticos, se lo llevó Gabbla, Tariq Teguia.
La Mostra de Venecia finalizó el sábado, después de once días de proyecciones bastante criticadas por los espectadores presentes, dejando un sabor amargo y la ansiosa espera de que San Sebastián ayude a olvidar el nivel de esta última edición del certamen italiano.